Pop homogeneizado, fabricado en serie, listo para invadir las listas de éxito y satisfacer a públicos poco exigentes lo hay decenas; de hecho, nos invade por doquier. Sin embargo, el pop de calidad y con pellizco popular es una especie en vías de extinción. Y ahí estriba la diferencia que marca con rotundidad Efecto Mariposa, un grupo de verdad, con canciones redondas, escritas desde el corazón y producidas con la sabiduría del orfebre que sabe crear arte con los más notables materiales, poniendo su cariño, esfuerzo y talento en cada paso del proceso.
De este modo, 40:04, el quinto disco de Efecto Mariposa, resulta un trabajo plagado de grandes temas, de esos que pueden ser disfrutados por amplias audiencias: desde el que busca la magia de una canción pop de tres minutos, al exquisito amante de las producciones cuidadas, esas que contienen arreglos plagados de detalles que hacen las delicias del más exigente degustador de pop-rock de calidad. Y pocos, muy pocos grupos logran tan difícil equilibrio. Sin embargo, en Efecto Mariposa lo difícil parece fácil: Su sonido elegante y la gran voz de Susana se encuentran con naturalidad con guitarras –eléctricas y acústicas– con personalidad, con letras impactantes y sinceras, con melodías hechizantes y con arreglos exuberantes y perfectos, de esos que no se pierden en alardes baldíos y que se ponen al servicio de la canción, potenciándola. En 40:04 hay ecos de acordeón –disfruten de su diálogo con la guitarra en "Diez minutos"–, hermosas armonías vocales, brillantes ráfagas de pop clásico... Queda patente que Efecto Mariposa han escuchado mucha y buena música y han sabido estudiarla, analizarla y manejarla a su gusto y modo para crear algo propio y único: Pop-rock de altura. 40:04 es la confirmación de la solidez y calidad de un grupo capaz de autoproducirse –acompañados de Bori Alarcón–, de estar encima de cada detalle de cada canción y de firmar temas tan incuestionables y perfectos como "Amante", "Diez minutos", "Querencia", "Melancolía", "Calamidad", "Indiferente", "Camino"40:04 es el disco que debe consolidar a Efecto Mariposa como el gran grupo que es, un álbum que pide a gritos ser escuchado sin ideas preconcebidas para, así, ser disfrutado en toda su extensión. Un trabajo que ratifica la notable evolución de este trío que ancla sus raíces en Málaga, aunque ha desarrollado su carrera en Madrid, y que echó a andar discográficamente con su debut de 2001 –producido por Juan Luis Jiménez–, al que siguió en 2003 Metamorfosis –del que ya fueron coproductores–. En 2005 llegó Complejidad, con cambio de discográfica por en medio y, en 2007 Vivo en vivo, un directo en el que contaron con las colaboraciones de Coti, Pereza, Javier Ojeda y Belén Arjona. Durante todo este tiempo, Efecto Mariposa ha demostrado que es un grupo que sabe perfectamente lo que quiere: perseguir la canción perfecta, lograr el mejor sonido, mejorar a cada paso, crecer como músicos. De todo ello habla con claridad 40:04.
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